Seguimos disfrutando a tope de estos días. Tanto que se nos están pasando volando. Aunque es normal que se vuelen con el viento que se ha levantado (nunca mejor dicho, porque es levante lo que se ha levantado). Los monitores le echan la culpa a Murci, porque está preparando una coreografía de Papá Levante, y consideran que ha hecho un efecto llamada.
Ayer tuvimos una nueva sesión de talleres, los cuales están funcionando de escándalo. El de cocina es todo un éxito y sus miembros elaboraron pizzas que posteriormente les sirvieron de merienda. Menudo olorcillo había por toda la plaza de campamento. Pasamos algo de envidia, aunque se nos fue en cuanto llegó la cena: empanada!!!!!.
El Grupo 1 organizó un juego muy divertido. No obstante, lo más guapo fue que los monitores participaron y les hicieron mil perrerías a los organizadores, que pasaron la prueba de fuego con paciencia y buen rollo. Esta gente es la caña!!!!!. Y los del Grupo 1 apuntan buenas maneras como posibles futuros monitores.
También hicimos un juego nocturno en el bosque. De noche da algo de miedo andar por allí, y eso le añadió mucho atractivo. Nos acostamos algo tarde, pero mereció la pena.
Mañana es el Día del Viejo y tendremos una gran fiesta con muchos invitados. Estamos deseando que llegue.